GUERRAS MUNDIALES

George Smith Patton - Primera Guerra Mundial

Nacido en San Gabriel, California, el 11 de noviembre de 1885, fue un solitario y brillante líder militar. Transgresor, con vaivenes emocionales e insubordinaciones que lo destacaron aún más, este guerrero de grandes batallas era llamado General  Sangre y Agallas. Fue considerado un experto en tácticas y era uno de los militares más temidos por los nazis.

Estudioso de la literatura clásica y de la historia militar, fue nombrado Teniente Segundo  del Ejército Regular el 11 de junio de 1909 y, posteriormente, Teniente Primero del Ejército Regular en mayo de 1916. En 1917 lo nombraron Capitán, hasta que en 1918 lo ascendieron primero a Mayor de la Guardia Nacional de los Estados Unidos y luego a Teniente Coronel; finalmente el 17 de octubre de 1918 es nombrado Coronel.

Fue ayudante del general de brigada John J. Pershing durante la campaña en la frontera de México (1916), estando al servicio del 13° Regimiento de Caballería en Texas  durante la expedición punitiva en territorio mexicano, persiguiendo a Pancho Villa. En dicha expedición, acompañado de diez soldados del Sexto  Regimiento de infantería, acabó con la vida del capitán Julio Cárdenas (comandante de la guardia personal de Villa). Haberse destacado en dicha expedición le sirvió a Patton para aumentar su popularidad en Estados Unidos.

Cuando, durante la Primera Guerra Mundial, Pershing ascendió a Patton a capitán, éste solicitó que se le diera el mando de una unidad de combate. Pershing entonces le asignó el mando de una unidad del recién creado Tank Corps estadounidense. Participó de la batalla de Cambrai (la primera en la que los tanques fueron usados como una fuerza relevante). Luego participó en la ofensiva de St. Mihiel (septiembre de 1918), donde resultó herido por fuego de ametralladora mientras ayudaba a un tanque que estaba atascado en el barro.

Gracias a su participación en las operaciones de Meuse-Argonne, fue condecorado con el Corazón Púrpura, la Cruz por Servicio Distinguido, y fue ascendido a Coronel (mientras se recuperaba de sus heridas). Patton trataba de infundir en sus soldados el respeto de su figura por el temor. Criticaba al soldado cobarde y se mostraba muy complaciente con aquellos que se destacaban en acción. Es recordado, también, por sus rasgos racistas, que desestimaban la capacidad de combate de los soldados afroamericanos que tuvo bajo su mando.

A continuación algunos pensamientos que describen lo que George Patton sentía por la guerra:
Es una tontería y un error llorar a los hombres que han muerto. En su lugar, deberíamos agradecer a Dios que esos hombres hayan vivido.
Yo no quiero que mis soldados mueran por la patria, sino que consigan que el mayor número de enemigos muera por la suya.
Que Dios se apiade de mis enemigos, porque yo no lo haré.
Yo soy un soldado, combato donde se me dice, y gano donde combato.
El miedo mata a más personas que las guerras.
Denme 100.000 soldados y me paseo por Europa.
Quiero que me mate la última bala disparada de la última guerra.