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La trágica historia de la carabela Santa María, con la que Colón llegó a América: que pasó y dónde están los restos

El barco con la que Colón cruzó el océano es la única que no regresó a España: tras encallar, se usó para construir un fuerte; hoy buscan sus restos.
Por HISTORY Latinoamérica el 30 de Noviembre de 2021 a las 15:43
La trágica historia de la carabela Santa María, con la que Colón llegó a América: que pasó y dónde están los restos-0

Cuando cayó la noche, el 24 de diciembre de 1492, Cristóbal Colón y la tripulación de la carabela Santa María llevaban dos días sin descansar. Extenuado, antes de irse a dormir, el navegante genovés decidió dejar el mando al vizcaíno Juan de la Cosa, propietario de la embarcación, sin saber que se trataba de un grumete prácticamente sin experiencia.

 

Con la Santa María navegando en noche calma hacia la isla La Española, en donde Colón suponía la existencia de un yacimiento de oro y había pactado un encuentro con el cacique taíno Guacanagarí, la marea alta no permitió divisar un arrecife de coral, hasta que fue demasiado tarde.

Misterio y un daño irreparable

En torno a la Santa María impera el más estricto misterio: nadie sabe en dónde fue ensamblada, qué tipo de embarcación era ni el paradero final de sus restos. La especulación historiográfica cree que pudo haber sido fabricada en Galicia, o en el puerto de Santa María, o más probablemente en los astilleros de Falgote, en Cantabria.

Ilustración de las tres carabelas de Colón.
Ilustración de las tres carabelas de Colón.

Aunque tampoco se sabe si era un barco tipo carabela, o una nao, ni en donde se encuentra el pecio, sí se sabe que medía 23 metros de eslora, tenía tres mástiles con velas cuadradas, la mayor con una gigantesca cruz roja, era tripulada por 39 marineros y era capaz de transportar hasta 51 toneladas de cargamento.

Colón había instalado su cabina en el castillo de popa, mientras que el castillo de proa almacenaba velas, cuerdas y elementos diversos para la navegación. Ante la falta de sitios para dormir, la tripulación descansaba en donde podía; si el tiempo era bueno, entonces se utilizaba la cubierta.

Noche calma y trágica

Colón creía que la isla La España estaba repleta de oro, especialmente después de ver a los indios taínos vistiendo todo tipo de ornamentas doradas y de recibir una obsequio del cacique Guacanagarí, que en señal de amistad le envió una máscara de oro macizo. Quería encontrarse con él antes de que lo hiciera Pinzón.

Colón prefirió navegar por la noche, cuando los vientos de tierra son suaves y seguros, aunque la oscuridad suponía un riesgo por la poca visibilidad. Con la tripulación extenuada tras dos días sin descanso, delegó el mando de la Santa María en el cartógrafo y navegante inexperto Juan de la Cosa, dueño de la embarcación.

Ilustración de Colón a bordo de la Santa María.
Ilustración de Colón a bordo de la Santa María.

Tras encallar, De la Cosa abandonó el barco a bordo de una chalupa con la excusa de ir a pedir ayuda, mientras que Colón se deshizo de toda carga que no fuera fundamental e incluso ordenó cortar el palor mayor. Con todo, nada fue suficiente y la tripulación se vio obligada a abandonar la Santa María.

Madera para un fuerte

Después de naufragar frente a Punta Santa, actual territorio de Bahía del Cabo Haitiano, Vicente Yáñez acudió en socorro a bordo de La Niña y, con ayuda de los indios, la carga que pudo recuperarse fue trasladada a tierra. La madera de la Santa María fue entonces destinada a la construcción del Fuerte Natividad, primer asentamiento español en América.

Ilustración de la construcción del Fuerte Natividad.
Ilustración de la construcción del Fuerte Natividad.

Con el fuerte ya construido, Colón emprendió el regreso a España, el 4 de enero de 1493, dejando a Diego de Arana al mando de sus 39 hombres , quienes contaban con provisiones para subsistir hasta que el genovés regresara. Aunque tenían la clara consigna de buscar oro, surgieron divisiones en el contingente europeo.

Mientras que algunos decidieron pactar con una tribu de caníbales y terminaron muertos, otros terminaron enemistados con aborígenes amigos, después de irrespetar tanto sus propiedades como a sus mujeres, y fueron asesinados. Entre tanto, Colón en España entusiasmó a los reyes con su crónica de colonización y tierras repletas de oro.

De regreso a América

Colón emprendió su segundo viaje a América, el 28 de noviembre de 1493, y arribó al fuerte con una expedición aún más numerosa que la original. Cuando llegó, descubrió que todo había sido incendiado y sus expedicionarios estaban muertos. Aunque De la Costa fue culpado por el naufragio, de regreso a España fue compensado económicamente.

Hoy, el consenso historiográfico y arqueológico señala que gran parte de los restos de la Santa María, entre maderas, balas de piedra y también de plomo, se encuentran sepultados a más de cinco metros bajo sedimentos. En 1991, un equipo español intentó iniciar excavaciones, pero el proyecto se vio truncado por el derrocamiento del presidente haitiano.

Tumba de Cristóbal Colón en la Catedral de Sevilla.
Tumba de Cristóbal Colón en la Catedral de Sevilla.

Cristóbal Colón finalmente murió, sin jamás saber que había llegado hasta un continente desconocido para Europa. Mientras tanto, el paradero de los restos de su nave insignia, la Santa María, todavía esperan ser descubiertos. Son, acaso, los vestigios más valuados de la historia.

Fuente
infobae.com
Créditos Imagen
Istock / Wikimedia Commons