303 IN LEWIS MARK

Una de las tantas distinciones que tiene la Lewis 303 es haber sido la primera ametralladora en ser disparada desde una aeronave. Esto sucedió el 7 de junio de 1912 de mano del capitán del Ejército estadounidense Charles Chander. En aquel viaje utilizó un prototipo de la Lewis 303, el cual estaba ajustado a la barra de los pies de un Wright Flyer Modelo B. Este fue el primer modelo de los hermanos Wright en ser producido en cantidad. Tenía capacidad para dos tripulantes que iban sentados en el frente de ataque. Los Wright lograron venderle algunas unidades a la Marina y la Armada de los Estados Unidos. Uno de estos aviones fue el que inauguró la era de las ametralladoras a bordo de las aeronaves.

Una vez iniciada la Primera Guerra Mundial ya había modelos de aviones mucho más modernos y sofisticados que aquel primitivo biplano de los Wright. La ametralladora Lewis fue inmediatamente incorporada en los aviones británicos y franceses durante la Gran Guerra, ya sea como arma del observador o como un arma adicional. La popularidad de esta ametralladora dentro del mercado aeronáutico se debía a su bajo peso y a que se refrigeraba con aire. Por estas razones fue que en el verano de 1915 el famoso as británico, Lanoe Hawker, decidió instalar la ametralladora Lewis en su avión Bristol Scout. La montó del lado de babor, con un ángulo de 30º con respecto a la hélice, para evitar que algún disparo dañe las mismas.

Las Lewis 303 nunca pudieron ser sincronizadas con la hélice, debido a limitaciones del mecanismo, pero de todas formas se instalaron ametralladoras Lewis en las alas de los aviones, de forma que pudieran disparar hacia adelante sin riesgo de dañar las hélices. De esta forma las Lewis 303 estaban a bordo de aviones tales como el Nieuport 11 y el Nieuport 17, ambos de bandera francesa, y los británicos SE5a y algunas versiones del Sopwith Camel y Bristol F2b. Donde también se encontraban instaladas las ametralladoras Lewis fue en los dirigibles británicos, llegando a cargar dos o tres armas en la cabina de control. Sumado a esto también existía una ametralladora adicional ubicada en la parte superior de algunos de los dirigibles, donde había lugar para un artillero.

En toda su historia, la Lewis 303 fue utilizada por 25 países de todo el mundo, sirviendo en la Primera y Segunda Guerra Mundial, entre otras contiendas, por casi 50 años. A su vez influenció lo que sería el desarrollo de fusil alemán FG42 y de la ametralladora M60.