Fokker Dr.I

El triplano Fokker Dr. I pasaría a la historia no sólo por su rendimiento durante la guerra, sino también por ser el causante del apodo del aviador más importante de toda la contienda. Manfred vos Richthofen fue posteriormente conocido como el “Baron Rojo” debido al triplano que comandaba, el cual estaba pintado de un rojo brillante. De esta forma los enemigos lo identificaban rápidamente, generando así temor sobre los contrincantes, ya que Richthofen era dueño de un récord de victorias insuperable por ningún otro piloto. Hay versiones que indican que Richthofen optó por el color rojo en un acto de soberbia, pero a ciencia cierta es muy difícil aseverar la verdadera razón por la que optó por el color que luego lo llevaría a la inmortalidad. De lo que no hay dudas es que el Fokker Dr. I del “Barón Rojo” fue el triplano más famoso y destacado de la guerra.

En la actualidad, sólo unos pocos artefactos originales Fokker Dr.I sobreviven en los museos. En gran parte debido al armisticio sufrido por Alemania. Entre los pocos triplanos que sobrevivieron estuvo el avión serie 528/17 que se mantuvo como un banco de pruebas por el Instituto de Investigación Alemán de Aviación. Incluso fue utilizado en el rodaje de dos largometrajes. De todas maneras, el avión se estrelló a finales de 1930. El serie 152/17, con el que  Richthofen logró tres victorias, estuvo en exhibición en el museo Zeughaus en Berlín. Sin embargo, la aeronave fue destruida por un bombardeo aliado durante la Segunda Guerra Mundial. Hoy existe una réplica exacta de aquel avión en el museo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. De hecho hay muchas réplicas que incluso vuelan. El Museo Nacional Aeronáutico y del Espacio de Chile posee uno.

Hay estudios que siguieron el rastro del Fokker Dr. I con el que Richthofen finalmente murió. Estos estudios afirman que aquel avión se convirtió en parte de la colección aeronáutica de Alemania tras la Primera Guerra Mundial y que debido a los ataques aéreos que tuvieron lugar en Berlín durante 1944, el avión fue enviado a un lugar incierto dentro de la actual Polonia. Hay testimonios de un habitante polaco que recuerda haber visto en su infancia el fuselaje y las alas de color rojo brillante en medio de un salón de baile de su pueblo. Según su relato, en una ola de frío que abatió aquella región, las alas del triplano fueron usadas como leña para apaliar las bajas temperaturas. Según el profesor Steinle del “Deutsches Technik Museum” de Berlín, hay muchas razones para creer que así es como el Fokker Dr. I 425/17 terminó desapareciendo.