Un destino en cada lugar

Lima

La capital de Perú fue fundada por Francisco Pizarro el 18 de enero de 1535. Su primer nombre fue “Ciudad de Reyes” por coincidir su nacimiento con la celebración de la llegada de los Reyes Magos a Nazaret. Pero con el tiempo se la comenzó a llamar Lima, en honor a la etnia aborigen que habitaba el lugar antes de la llegada de los españoles. La riqueza mineral y humana tomada de los incas y su posición estratégica la convirtieron pronto en la principal capital virreinal española de Sudamérica. A lo largo de su rica historia Lima fue arrasada por terremotos, piratas e invasiones extranjeras. Fue también el sitio donde se declaró la independencia del Perú en 1821. Majestuosas construcciones coloniales preservadas en toda la ciudad son testigos de la historia de la ciudad.

Líneas de Nazca

Pocos sitios en el mundo despiertan tanta curiosidad como las inmensas y aun inexplicadas líneas de Nazca. Aunque su existencia es mencionada en textos de tiempos de la conquista española, la verdadera dimensión y aspecto de las líneas fue recién posible de desentrañar en 1927, cuando el arqueólogo griego Paul Kosok hizo un plano preciso de las figuras y pudo observar por primera vez las formas geométricas, las reproducciones de animales e incluso figuras antropoides de tamaño descomunal. El desarrollo de la aviación permitió por primera vez corroborar la extensión de los geoglifos. Se cree que las líneas son representaciones rituales dedicadas a los dioses, otros suponen que tienen propósitos astronómicos y las investigaciones más recientes indican que su uso podría estar relacionado con la marcación de vertientes subterráneas de agua.

Machu Picchu

El antiguo santuario inca perdido en una remota región montañosa de Urubamba, fue descubierta para el mundo occidental en junio de 1894 por el aventurero norteamericano Hiram Bingham. Para localizar el sitio, Bingham se valió del relato de pobladores locales que referían a una ciudadela secreta escondida entre las montañas. Estudios posteriores revelaron que otros expedicionarios como Enrique Palma y Justo Ochoa la habían visitado a comienzos de ese siglo, pero también que no habían reportado su descubrimiento. La arqueología no ha desentrañado el propósito de la ciudad, aunque la mayoría de las opiniones coincide en señalar que se trata de un complejo de origen religioso. Sus ruinas se esparcen en una zona de 200 metros de ancho y 530 de largo, en las que se distribuyen templos, zonas residenciales y terrazas de cultivo.

Cuzco

La antigua capital del imperio inca se encuentra en las laderas andinas. La tradición precolombina le atribuye su fundación al mítico Manco Cápac. La arqueología ha determinado que su origen se remonta al fin del reino de Tiahuanaco, cuando un grupo de emigrados se asentó en la región y comenzó a edificar una nueva civilización que unos siglos más tarde fundaría el imperio inca. A poco de llegar los conquistadores europeos, Cuzco era la ciudad más grande y con mayor población de América del Sur. Pero Cuzco es también una ciudad rica en historias coloniales. Fue sede de una poderosa gobernación que centralizaba el comercio de una vasta región del Perú. Fue allí donde las tropas del rebelde Tupac Amaru I estuvieron a punto de derrotar a los españoles y también donde fuera asesinado junto a su familia por sus adversarios.

Ciudadela de Chan Chan

En la costa norte del Perú se encuentra la ciudadela de Chan Chan, la más grande del mundo construida en adobe. Fue erigida por la etnia chimbu en honor al dios solar (su nombre en dialecto quingam significa “sol – sol”). El complejo consta de nueve ciudadelas menores distribuidas en unos 20 km2 de superficie. Destruida parcialmente por los incas en tiempos precolombinos, todavía pueden admirarse ricos frisos y los restos de un complejo sistema de acueductos capaz de abastecer a los 60.000 habitantes que llegaron a vivir dentro de la ciudadela.

Iquitos

La Amazonía peruana es uno de los sitios del planeta en donde es posible hallar grandes extensiones de bosque tropical inalterados por el hombre. La región era habitada por los miembros de la tribu Iquitos, quienes le dieron el nombre a la principal ciudad de la zona. La región fue colonizada por los jesuitas desde 1638 y su llegada trajo consigo el levantamiento de las Reducciones de las cuales se conservan importantes edificios. La fiebre del caucho desatada hacia 1880 marcó el periodo de crecimiento y esplendor de la ciudad. Además de su bella arquitectura que resume las diferentes etapas de la colonización de la Amazonía peruana, la ciudad es el punto de partida para explorar los paisajes naturales de una zona tan recóndita como virgen.