Un lugar de ensueño, entre playas y cordillera

Santiago de Chile

La capital de Chile fue fundada el 12 de febrero de 1540 por el conquistador español Pedro de Valdivia. En noviembre de ese mismo año la ciudad estuvo a punto de ser arrasada por los indígenas liderados por el cacique Michimalonco. El temor a los nativos no fue el único desafío que debieron afrontar los santiaguinos. Una serie de sismos afectó a la ciudad en los años siguientes y sus habitantes debieron reconstruirla en más de una ocasión. Santiago ha sido siempre el centro de la vida política y cultural del país, por lo que al recorrerla es posible hallar museos y solares históricos que permiten conocer detalles de la historia chilena. La casa del poeta Pablo Neruda, el renovado Mercado Central y el Palacio de la Moneda donde fuera asesinado Salvador Allende en 1973 son algunas de las opciones para quienes quieren redescubrir el pasado. Sus 5,4 millones de habitantes, son hoy una comunidad cosmopolita que ofrece una variada oferta de eventos culturales, deportivos y artísticos.

Valparaíso

Desde que fuera fundada en 1536 por Juan de Saavedra, el puerto de Valparaíso situado a 120 kilómetros de la capital, fue el nexo entre Chile y el resto del mundo. La región fue previamente poblada por los nativos “changos”, una etnia dedicada a la agricultura y la pesca. Aun hoy es posible observar en el centro histórico las casas coloniales y en su costa los antiguos muelles desde los cuales parten los pescadores al amanecer en frágiles y coloridas embarcaciones. Las laderas que rodean a la ciudad están abarrotadas de casas que “cuelgan” de sus pendientes. En los museos de Historia Natural, de Bellas Artes y del Mar, es posible asomarse a la rica historia de la ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Viña del Mar

Situada a 112 kilómetros de Santiago de Chile, la villa turística de Viña del Mar es rica en historia y paisajes. Surgida a partir de una hacienda vinatera, pronto se convirtió en una gran ciudad costera por inspiración de José Francisco Vergara, visionario que planificó el cuadro urbano y comercializó las parcelas. La llegada del ferrocarril en 1855, le dio ímpetu a la nueva colonia que al llegar el siglo XX se había convertido en el sitio de veraneo preferido por los chilenos. El casino de estilo Art Decó, el Teatro Municipal y el Palacio Presidencial son algunos de los sitios que se pueden visitar para aprender más sobre la historia de Viña del Mar.

Isla de Pascua

La tradición Rapa Nui afirma que los primeros pascuenses llegaron en el siglo IV guiados por el rey polinesio HotuMutu’a. El primer europeo en avistar la Isla de Pascua – o “Te pito te henua” en el idioma local - fue el holandés Jakob Roggoveen en 1722. Desde entonces, esta isla, la más remota del mundo, despierta la fantasía de los visitantes por sus gigantescas estatuas o moai, cuyo propósito es aun objeto de especulaciones. La mayor parte de los 3.800 habitantes de la isla deslinden de los pobladores originales, aunque sus tradiciones y lenguaje escrito, el ranga roa, se han perdido producto de la colonización y una misteriosa hecatombe demográfica sucedida hacia el siglo XV. En las laderas del volcán que domina la isla, se pueden observar los petroglifos de los “hombres pájaro” y en la capital, Hanga Roa, se pueden escuchar conciertos de música local.

Parque Nacional Torres de Paine

El sur de Chile fue explorado por los aventureros que intentaban hallar un paso entre los océanos Atlántico y Pacífico. Los navegantes Juan Ladrillero y Sarmiento de Gamboa se internaron entre 1557 y 1579 en la actual Patagonia chilena y comenzaron a explorar uno de los más magníficos paisajes de lagos, bosques y montaña naturales del mundo. El 13 de mayo de 1959 fue creada la reserva de Torres de Paine, uno de los principales centros de turismo ecológico de Chile. Cubre una superficie de 181 mil hectáreas y se halla situado a 312 kilómetros de la ciudad sueña de Punta Arenas. En abril de 1978 fue declarada reserva de la biosfera por la Unesco.

Desierto de Atacama

Con una superficie de 105.000 km2, la región de Atacama es el sitio más seco del planeta. En Antofagasta, en 1971 se registró la primera lluvia después de 400 años. Las investigaciones geológicas demostraron que hace unos 150 millones de años Atacama formaba parte del lecho marino, por lo que es posible hallar fósiles de especies ya desaparecidas. También se pueden visitar los pueblos abandonados que durante el siglo pasado, que albergaron a los trabajadores mineros y que fueron vaciados al agotarse los yacimientos. La sequedad extrema permitió momificar naturalmente los restos de los pobladores precolombinos de Atacama, cuyos restos llegaron casi intactos a la actualidad.