Inicio

El terremoto que generó la ola más gigantesca jamás registrada

En 1958, una bahía de Alaska fue sacudida por un terremoto de 7.9 grados en la escala Richter.
Por HISTORY Latinoamérica el 20 de Enero de 2022 a las 07:00
El terremoto que generó la ola más gigantesca jamás registrada-0

El 9 de julio de 1958, el mundo presenció uno de los eventos naturales más dramáticos de la historia: un terremoto de 7,9 en la escala Richter que sacudió la bahía de Lituya, ubicada en Alaska. Sin embargo, el problema central no estuvo ubicado en la intensidad del hecho, sino en la ola de más de medio kilómetro de altura que generó, siendo la más grande registrada hasta hoy.

 

Una actividad sísmica constante 

Tsunami más grande
Medidor de actividad sísmica 

Según los expertos ambientales, la bahía de Lituya está ubicada en una zona de constante actividad sísmica, y cada varias décadas sufre algún que otro terremoto considerable. Pero lo sucedido en 1958 tuvo otro factor en juego: un deslizamiento de roca que acabó en el agua y creó una ola devastadora.

La caída de una roca gigante 

.Tsunami más grande
La flecha roja muestra la ubicación del deslizamiento de tierra, y la flecha amarilla muestra la ubicación del punto más alto de la ola que se extiende sobre el promontorio.


Si bien no existe documentación gráfica que certifique el momento del hecho ni herramientas que pudiesen haberlo registrado, sí pueden encontrarse evidencias posteriores. Los investigadores estiman la que roca habría caído desde unos 900 metros de altura, y su dimensión estaría cerca de los 30 millones de metros cúbicos.

La potencia del megatsunami 

.Tsunami más grande
Tocón de abeto vivo roto por la ola gigante en Harbor Point, boca de la bahía de Lituya. El ala del sombrero mide 12 pulgadas de diámetro. Este árbol se encuentra a unas siete millas (11,3 kilómetros) de donde se originó la ola.


El megatsunami, una imponente columna de agua que alcanzó los 523 metros de altura y se desplazó a 200 kilómetros, terminó con la vida de 39 personas. Además, destruyó una gran cantidad de árboles nativos, ubicados en la parte inferior de las montañas, más cercano del mar, devastando la flora y vegetación que eran muy comunes en la zona.
 

Fuente
ambito.com
Créditos Imagen
Istock / Wikimedia Commons