HUMANIDAD

César no fue emperador y Cleopatra no era egipcia: clásicos errores sobre la antigüedad

El portal ABC publicó una nota que pone en duda la verosimilitud de algunos personajes y hechos históricos que se esconden detrás de mitos, leyendas y relatos simplificados. Según se detalla en la publicación, la necesidad de adaptar el pasado a las necesidades del presente obliga, en muchos casos, a retorcer los hechos a conveniencia. 

 

El mito de las Termópilas

BATALLA TERMÓPILAS

Este lugar tuvo un escaso valor estratégico dentro de aquel intento de invasión persa. Lejos de convertirse en un sacrificio que conmovió a los griegos, en realidad los propios helenos comentan en sus textos que fue una derrota rápida e inesperada. La resistencia de Leónidas solo retrasó dos días el avance persa, a pesar de que la idea original era hacerlo durante varias semanas.

Alejandro Magno no era griego

ALEJANDRO MAGNO

El reino de Macedonia, lugar donde nació uno de los personajes más importantes de la historia, era considerado en la Antigüedad un territorio de bárbaros y extranjeros. Atenas, Esparta, Tebas y otras ciudades estado helenas se negaban a aceptar que lo que hoy forma parte de la Grecia histórica estuviera habitado por pueblos hermanos.   

La democracia ateniense

DEMOCRACIA ATENIENSE

Este gobierno, llamado “democrático”, era una asamblea de unos pocos ciudadanos. Quedaban excluidas mujeres, esclavos, menores y  extranjeros. Y dado que la mayor parte de la población estaba formada por quienes quedan afuera, la democracia ateniense guardaba pocas similitudes con la democracia moderna.

Cleopatra, símbolo del Egipto Antiguo

CLEOPATRA

El fallo de base es considerar a Cleopatra como representativa del mundo egipcio. La egipcia más famosa de la historia era, como su familia, de sangre macedonia y suponía en el país africano una minoría racial y cultural. Cleopatra era una mujer de enorme atractivo, pero sobre todo inteligente y de gran encanto.

Julio César no fue el primer emperador

JULIO CESAR

Con su victoria sobre Pompeyo, Julio César se convirtió en el dictador de la República, un cargo que se ejercía tradicionalmente por tiempo limitado en situaciones en las que Roma debía enfrentarse a una situación extrema. De hecho, algunos historiadores afirman que el asesinato del tirano salvaguardó la República y evitó que se convirtiera en una monarquía. 

 


Fuente: abc.es

Imágenes: Shutterstock / Wikimedia Commons