UNIVERSO

Despertó Rosetta, la sonda que viajará a un cometa

Luego de hibernar durante dos años y medio en el espacio, la sonda Rosetta, de la Agencia Espacial Europea (ESA), ha comenzado a emitir señales que fueron registradas por el Centro de Operaciones de ESA en Darmstadt, Alemania, y confirman que se encuentra en perfecto estado y lista para una nueva etapa de la misión. La hibernación de esta nave, que viaja por el espacio desde su lanzamiento, el 2 de marzo de 2004, fue programada con el fin de ahorrar energía y garantizar la llegada a su objetivo: el cometa 67/P Churyumov-Gerasimenko, sobre el cual aterrizará convirtiéndose en el primer ingenio humano en realizar esta hazaña. Una vez desembarcada en el cometa, la sonda se dedicará a obtener muestras necesarias para el estudio de los orígenes del Sistema Solar y la llegada de la vida a la Tierra; tal es la relevancia de la misión de Rosetta, y por ello la satisfacción y el entusiasmo de la comunidad científica al recibir señales del perfecto funcionamiento de la sonda luego de dos años y medio de inquietante silencio. Luego de encender sus motores y calentar su sistema para posicionarse, Rosetta cargará energía del Sol con sus paneles; hasta ahora había utilizado el impulso de las fuerzas gravitatorias de la Tierra y Marte. En el mes de mayo comenzará a aproximarse a su objetivo, y tres meses después entrará a orbitar alrededor del cometa. En noviembre, según calculan los científicos a cargo de la misión, ya habrá realizado un minucioso mapa para decidir dónde aterrizar. Si logra el aterrizaje (lo cual dependerá del nivel de actividad gaseosa en la superficie del cometa), procederá a desplegar un robot que medirá el campo magnético y tomará pruebas del suelo. Si todo sale bien, los científicos podrán conocer, gracias a Rosetta, la nube en la que se formó el Sistema Solar en su origen, ya que los cometas funcionan como cápsulas inalteradas. Una de las hipótesis más importantes que se intentarán comprobar con la información recabada por esta misión es aquella según la cual fueron los cometas los encargados, nada menos, que de traer el agua (y por lo tanto la vida), a la Tierra. Fuente: La Nación, ESA  Imagem: DLR, CC-BY 3.0 [CC BY 3.0 de], via Wikimedia Commons