tecnología

Dos nuevas y revolucionarias formas de evitar muertes en accidentes aéreos

Hasta el día de hoy no existen métodos eficaces que resguarden la vida de los pasajeros en caso de un accidente de avión; esta problemática obsesionó al grupo de investigadores moldavos liderados por Alexander Balan, que luego de imaginar y probar soluciones diversas se despachó con no una sino dos tecnologías, innovadoras, sorprendentes, que podrían salvar la vida de muchas personas en casos de catástrofes aéreas.

La primera, nombrada SIAAB1 2013, consiste en una sustancia química que impide que el querosén explote al chocar el avión, convirtiéndolo en una suerte de arena que no puede siquiera prenderse fuego; de esta manera se evitarían las muertes que se producen por casos de explosión e incendio. La otra tecnología se llama SIAAB2 y parece haber sido tomada de una película futurista: se trata de una cápsula que contiene un líquido que, 7 segundos antes de la colisión, se activa y rellena todo el espacio interior del avión en forma de espuma que al solidificarse impide hasta el menor movimiento alrededor de los pasajeros, lo cuál evitaría los golpes fatales; pasados 30 segundos, la sustancia vuelve al estado líquido. Ambas tecnologías han pasado la etapa de prueba y experimentación de laboratorio, y han sido aprobadas, por lo que serán puestas a prueba materialmente, hacia fines de este año, en California, Estados Unidos. Después de comprobar su eficacia, podrían pasar a formar parte del sistema de seguridad habitual de los vuelos comerciales en todo el mundo.