CONTACTO EXTRATERRESTRE

El Roswell ruso

Muchas son las referencias al Caso Roswell en la cultura popular, el supuesto impacto de una nave extraterrestre en el desierto de Nueva México, EE.UU; desde un video de dudosa veracidad en el que se puede ver la autopsia de un alienígena, hasta la hipótesis de que lo que realmente ocurrió esa noche de 1947 fue el choque de un globo meteorológico. Lo cierto es que el caso suscitó un interés descomunal en el público, y dio lugar al nacimiento de la Ufología. Más oscuro, sin embargo, es el incidente registrado en la base soviética Kasputin Yar, que muchos consideran “el Roswell ruso”.

Una vez finalizada la II Guerra Mundial, gran parte de la experimentación alemana en materia armamentística, así como algunos científicos germanos exiliados del triunfo Aliado, fue a parar al territorio de la URSS. Kasputin Yar fue una base militar ultra secreta, ubicada en un remoto paraje a 100 kilómetros de Stalingrado, que funcionó como centro de experimentación nuclear. Algunos Ufólogos aseguran que la extraña composición geométrica que formaba la base vista desde el aire estaba diseñada para llamar la atención de naves extraterrestres. Rumores indican que el mismísimo Stalin supervisaba los numerosos intentos soviéticos de contactar con vida extraterrestre, convencido de su existencia.

Aunque la información disponible sobre Kasputin Yar es muchas veces confusa y contradictoria, existen dos teorías alrededor de la base. La primera indica que el lugar fue construido en el sitio exacto donde había impactado una nave extraterrestre, y que su principal función fue esconder el hecho y facilitar el estudio del vehículo alienígena. La segunda asegura que desde el hangar fueron derribados dos platillos voladores con misiles de última tecnología, en 1950 y 1960. Los defensores de esta hipótesis afirman que la segunda nave estaba tripulada, y que los cuerpos sin vida de dos humanoides fueron transportados al Instituto de Problemas Médicos de Moscú, donde se les realizó una autopsia.

 

 


FUENTE: SUPERCURIOSO

Imagen: Shutterstock