Carros

La motocicleta como estilo de vida

@QUAKERSTATEMEXICO te acompaña a leer la siguiente nota:

Andar en motocicleta no es solo un hobby. Desde las Chooper, hasta las Tracker, pasando por las Bobber o las Scrambler, todas representan una forma de vida que convierte a un hombre en un motociclista. Sin embargo,  cada uno de los modelos se ajusta a diferentes necesidades y aquí lo demostramos.

Tracker: son el modelo original con el que se disputaban las competencias de Dirt Track. Con motores de entre uno y dos cilindros, su chasis cuna y colín monoplaza suelen ser una excelente opción para los motoqueros más guerreros.

Bobber: corrían los años de la década de 1940, cuando la Segunda Guerra introdujo cambios tecnológicos que impactaron en todas las áreas posibles; las motocicletas no fueron la excepción. Así, las pesadas motocicletas americanas se transformaron en vehículos ligeros y veloces como el viento.

Café Racer: diez años más tarde, las cafeterías inglesas verían nacer un nuevo y osado estilo de motocicletas, con aspecto de carrera, adoptadas por las bandas de motociclistas de la época, que las usaban para correr carreras entre cafetería y cafetería.

Chopper: es un clásico lleno de mística para los moteros que buscan lucirse. Surgieron durante los años 60, en Estados Unidos, cuando las motocicletas adoptaron un estilo más fuerte y masculino. Gracias a este rediseño, fueron posibles vehículos más rápidos y de gran estabilidad, con un novedoso diseño que se erigió como la imagen más conocida del motero internacional.

Scrambler: perfectas para aventureros que buscan llevar su pasión hacia tierras con mayores obstáculos. Con su cómodo asiento y neumáticos de tacos, se destaca por ser un modelo perfecto para quienes buscan recorrer caminos de tierra alejados de las ciudades.

Brat: se caracteriza por su comodidad, pero es apreciada por el público que valora los modelos más clásicos. Sus neumáticos anchos y fino asiento, la convierten en una elegida por los simpatizantes de las Café Racer que quieren disfrutar su vida como moteros en las ciudades.