GUERRAS MUNDIALES

Las brujas de la noche, aviadoras soviéticas de la II Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial constituye, todavía hoy, una usina inagotable de historias conmovedoras, extrañas y memorables, en las que los destinos personales únicos poseen una resonancia universal indiscutible, convirtiéndose en signos de una época que marcó al mundo del siglo XX. Entre esas historias están las de las llamadas “Brujas de la Noche”, las cuales fueron recogidas en el libro homónimo del periodista, politólogo y escritor Alberto Cruz. Allí se narran las batallas, en el marco de la Segunda Guerra Mundial, de las que participaron las 263 aviadoras soviéticas del 46º Regimiento "Taman”, y el progresivo aumento del protagonismo que fueron consiguiendo, desde tareas militares arriesgadas hasta la presencia en momentos históricos, como la resistencia a invasión del Ejército Nazi en Stalingrado.

En aquella ocasión quedó demostrado para siempre que estas “Brujas de la Noche” estaban en igualdad de condiciones que los hombres. Los desempeños de estas aviadoras, jóvenes comunistas voluntarias, algunas de ellas casi adolescentes, fueron primordiales en la batalla del Cáucaso, en las liberaciones de Crimea, de la península de Taman, de Bielorrusia, de Polonia y en la batalla final de Alemania. Todo comenzó en la histórica jornada del 21 de junio de 1941, cuando la población soviética, sorprendida por un inesperado ataque alemán, fue convocada por el gobierno soviético, que llamó al "Ejército Rojo, a la Marina y a los halcones valientes de la Fuerza Aérea Soviética”. 

A esta pedido urgente acudieron las jóvenes estudiantes del Instituto de Aviación. Al principio, hubo resistencia de que las mujeres participen directamente en el combate en la primera línea del Ejército Rojo, pues podrían trabajar como enfermeras, cavar trincheras o construir bunkers. A pesar de esto, Marina Raskova inició la formación de tres unidades militares aéreas de mujeres con el mismo entrenamiento y formación que se daba a los hombres. En pocos meses, las silenciosas escuadrillas rusas habían realizado 23.000 incursiones, lanzando 3.000 toneladas de bombas; el pánico se apoderó de los alemanes, tanto por los ataques como por el rumor que los acompañaba: los pequeños aviones nocturnos están pilotados por mujeres; sigilosas pilotos soviéticas a las que bautizan con el nombre de “Nachthexen“; las "Brujas de la Noche". Tal como dice el libro en su comienzo: “Ni aunque pudiésemos recoger todas las flores del mundo y ponerlas a sus pies seríamos capaces de expresar nuestra admiración por ellas”.

FUENTE E IMÁGENES

Adital; Historias de la Historia; El sol