HUMANIDAD

Misteriosa Hatshepsut: la reina-faraón que la historia no pudo borrar

Hatshepsut fue una de las pocas mujeres que estuvo al poder en Egipto como faraón; incluso su reino duró más que cualquier otro hasta la llegada de Cleopatra. En un principio, fue princesa real hasta convertirse en emperadora, luego de que su medio hermano y esposo, Tutmosis II, falleciera. El único heredero al trono era su hijo más pequeño, por lo cual la reina viuda tomó el mando en su nombre.

Legalmente, no existían leyes que se contrapusieran al poder femenino en Egipto, ya que muchas de ellas ocupaban el rol de su esposo o hijo cuando estaban ausentes en el campo de batalla. En este caso, Hatshepsut ascendía a la posición de poder más alta, convirtiéndose en un problema para la historia egipcia.

HATSHEPSUT

De igual manera, su papel como comandarte militar fue excepcional. No sólo defendió las fronteras de su pueblo, sino que además su reinado fue pacífico y reafirmó el poderío egipcio mediante la diplomacia y el tratado comercial internacional con tierras ya conocidas. Sus conquistas pudieron ser reconstruidas gracias a textos e imágenes grabados en las paredes del templo Deir el-Bahari.

HATSHEPSUT

Sin embargo, en la lista de los reyes egipcios figura que, luego del deceso de Tutmosis II está Tutmosis III. Las estatuas dedicadas a Hatshepsut fueron destruidas 20 años más tarde al ascenso del hijo de la faraona, y parte de la profanación incluso fue propiciada por él, cuando la mayoría de los que recordaban a Hatshepsut también habían muerto. 

HATSHEPSUT

Los arqueólogos todavía siguen estudiando la razón de por qué se ha ensuciado tanto la imagen de esta mandataria. Algunos creen que le arrebato el reinado a su hijo por ambición, mientras que otros afirman que siempre se mostró a su lado, sin intenciones de quitarle lo que correspondía. Si Hatshepsut hubiese sido un desastre, sus errores habrían sido difíciles de olvidar. 


Fuente: bbc.com (Dalia Ventura)

Imágenes: Shutterstock / bbc.com