Carros

Una infracción de tránsito en la antigüedad, podía costar la vida

Las sanciones de tránsito existieron muchísimo tiempo antes que los primeros vehículos motorizados. Conducir ebrio un carruaje, o animal, podía resultar tan peligroso, que las civilizaciones más remotas se encargaron de penalizar duramente este tipo de transgresiones.

Uno de los primeros registros escritos de una sanción de tránsito, se remonta a unos 2800 años atrás: un papiro egipcio de esa época da cuenta de la sentencia dictada a un conductor ebrio, que chocó con su carro una estatua y atropelló a una niña; fue condenado a muerte, colgándoselo en el lugar en que se había emborrachado, a merced de los animales carroñeros.

Roma fue la primera civilización en dictar normas que regulaban el tránsito. Su Lex Lulia Municipalis, sólo permitía la circulación diurna de los carros que transportaban materiales para la construcción de templos u obras públicas. Cerca de Roma, el Vaticano también se propuso organizar el tránsito en el 1300, bajo el papado de Bonifacio VIII: idearon la circulación por la izquierda. La colonización de Napoleón obligó a cambiar el sentido, excepto en Inglaterra, donde no llegó el General francés y persiste el mandato papal.

En el siglo XV aparecieron las primeras penalizaciones económicas por exceso de velocidad en Inglaterra, con el código Liber Albus, que prohibía a los carros circular a mayor velocidad por estar vacíos. En 1896 Walter Arnold fue sancionado mientras conducía uno de los primeros autos motorizados, un Karl Benz, por conducir a 13 kilómetros por hora, cuando el límite establecido era de 3,6 kilómetros por hora.

 

Video relacionado:

 


 

Fuente: infobae.com