SIGNADOS POR DIOS

SAN PÍO DE PIETRELCINA

San Pío de Pietrelcina, más conocido como Padre Pío, era un fraile capuchino, heredero espiritual de San Francisco de Asís. Nació en 1887 y fue el primer sacerdote que, por más de 50 años de su vida, llevó impresas sobre su propio cuerpo las señales de la crucifixión. Es conocido y venerado en todo el mundo por los fenómenos sobrenaturales que caracterizaron toda su extraordinaria experiencia, ya que además de los estigmas, tenía el don de la sanación, de la bilocación y de la clarividencia. El fenómeno de los estigmas lo acompañó hasta poco antes de morir, el 23 de septiembre de 1968, cuando desaparecieron misteriosamente de su cuerpo. Gracias a su intercesión se han verificado numerosas curaciones y conversiones, incluso post-mortem. Una fascinante investigación sobre una de las almas más intensamente "signada por Dios", dentro de toda la historia del Cristianismo.